Cosas que ayudan a acortar la distancia que nos separa de ese mágico espacio azul: un poema descubierto por azar, un relato breve, una frase, una fotografía, una canción que nos despierta a la vida, una película que nos hace soñar con nuestro otro yo.
Ahí estamos, en el mar infinito de las emociones, flotando, sintiéndonos bloqueados en un estado provocado por diversos sentimientos: enfado, miedo, rencor, rabia, pánico, cansancio emocional, ira, desesperación, inseguridad, desconfianza, abatimiento, resentimiento... Nos sentimos como un bloque de hielo, paralizados, inmóviles, flotando a la deriva tal vez...
Sin embargo, todo pasa...
Las emociones fluctúan. Pero pueden "secuestrar" mi recuerdo, recordar quién soy, de dónde vengo, adónde me dirijo.
Sin embargo, YO puedo elegir, puedo realizar un "cambio".
Ahí brilla el Sol, detrás de las nubes, en el firmamento está y seguirá estando el Sol, su Luz, su Calor. Puedo conectar con esta energía que siempre está ahí, la única con capacidad para liberarme de esta prisión rígida de hielo, puedo dejarme fundir y fluir en el mar de las emociones, diluir mis sentimientos en ese Océano que la Luz Divina mantiene con su Aliento. Puedo sentirme evaporada por la Fuerza del Corazón Divino y unirme al Corazón Amoroso que todo lo crea y sostiene. Ahí encuentro de nuevo la fuerza, la paz, la serenidad, la alegría de ser amada eternamente.
La energía de Neptuno gobierna la música como medio de
sanación, une nuestras almas en grupos a través de la música. Esta energía
neptuniana lleva nuestra conciencia desde el centro del plexo solar hacia el
centro cardiaco.
Queremos compartir con vosotros estas bellas melodías para
facilitar este trabajo de armonización a través de la música. Este ascensor que
nos conecta con la energía de nuestro corazón.
Esta bella música nos eleva hoy por encima de sentimientos y
emociones difíciles que surgieron tras la reciente pérdida de nuestro amiguito
Cedric, la pasada semana. Nosotros sabemos que él ha vivido una transformación
y ahora ha pasado a "Ese lugar siguiente", título de esta canción.
Os invitamos a trasladaros con vuestra imaginación a
"Ese lugar siguiente" que desea en estos momentos vuestro corazón, vuestra
alma en esta etapa.
Recordemos que estamos separados de aquello que amamos
"sólo en apariencia".
¡El principio de la energía de Neptuno es la comunión!
Y tu alma, mi alma, nuestras almas lo saben, por eso cuando
perdemos a un ser querido seguimos en comunión con él en otro espacio-tiempo,
en otra dimensión, nuestro corazón, una vez sanado y sosegado, puede
experimentarlo en la paz y la armonía.
Amigos, "lo esencial es invisible a los ojos",
cerremos los ojos y conectando con nuestro corazón viajemos al lado de aquel o
aquellos que nos amó o nos amaron, y quien o quienes tantos actos de amor nos
inspiró o inspiraron. El amor es lo que establece esta comunión eterna, más
allá del tiempo y del espacio que ahora en la vida cotidiana experimentamos.
Cierra los ojos, escucha la música, ¡conecta con tu
corazón!. Permitamos a nuestra alma este viaje por el Universo de la Luz y el
Amor.
Amo
a mis vecinos. Les perdono de corazón, a pesar de las constantes molestias
auditivas que me causan con sus extraños ruidos secos y sus envolventes pisadas
de elefante. De hecho, es probable que estén ahí, entre otras cosas, para que
yo pueda evolucionar. Ayer empecé a escribir un patético poema con esta frase:
“Es Navidad, pero al vecino de arriba, con tal de pisotear, le da igual”.
Estuve tentado de seguir desarrollándolo, más por alivio que por ejercicio
literario, pero afortunadamente la musa me abandonó y no llegué a emborronar la
cuartilla del todo. En el espacio en blanco que quedó libre, me puse a escribir
esta nota de agradecimiento a mis vecinos de arriba por su ayuda a la hora de
convertirme en una mejor persona gracias a haberme hecho descubrir cómo soy en
realidad bajo los efectos del ruido que invade el espacio sagrado de mi hogar
como un intruso sibilino. Por lo que he leído últimamente, soy yo quien les doy
permiso para molestarme, es mi mente la que les da forma al sentirse violentada
y obstinarse en tomarlo como algo personal, mientras que, según ciertas
filosofías budistas, el ruido que hacen no debe afectarme, ya que todo está en
mi actitud al escucharlo, todo radica en la facultad que posee mi mente para
relegarlo a un segundo plano, casi como si fuese un apacible hilo musical, y los
enervantes efectos que me provocan ni tan siquiera existen realmente. Por otra
parte, nunca antes en mi vida había tenido que utilizar tapones para los oídos,
con lo que no había prestado atención a los sonidos internos de mi cuerpo, ni
había escuchado música a todas horas para apagar el sonido ambiente. Así pues,
agotados los insultos, el trasnochado recurso al golpeteo en el techo con el
palo de una escoba y la recurrente maldición siciliana, he decidido
bendecirlos. Os amo, queridos vecinos de arriba…
Más allá de mi mente analítica,
pero aceptando sus mensajes, me acerco a la realidad con el corazón, centrada en
mi corazón, escuchándole.
Hoy mi corazón me llevó muy
dentro, estaba dispuesto a aceptar esas emociones que ubicamos en nuestras
vísceras, estaba dispuesto a reconocer y a acoger la ira, la rabia y la frustración como
parte del vivir. Le di permiso para permitir en la calma que fluyeran las lágrimas y aceptar las
emociones profundas como parte del día a día, de la vida cotidiana. El pasado, lejano o más reciente, aportó experiencias que han ido dejado huella. Un año, cien años, mil años atrás, otras vidas, otros paisajes. En realidad
todo ha cambiado tanto en los últimos años, tantos procesos intensos, tantas
vivencias, rupturas, separaciones, finales, nuevos comienzos, dudas, incertidumbre. El
corazón acompaña siempre cada momento, cada escalada, cada caída, cada noche oscura, por cada camino
serpenteando los obstáculos. Y también en cada Valle de Arco Iris Luminoso.
Su música rítmica de fondo
permite a mi mente crear nuevas realidades, tan increíbles a la lógica.
Y lo más bello, una suave y delicada mano está cerca, una mano en mi mano, una mirada limpia, sincera y otro corazón que me acompaña en mis procesos.
Tiempos de cambios constantes,
escuchemos a nuestro corazón y permitamos que su melodía conduzca nuestros
movimientos, permitamos que su canción circule por nuestro interior
conectándonos con nuestra sabiduría, con la Luz que nos permite unirnos y
transformar y transmutar junto con la Madre Tierra las viejas energías. Estamos
creando un Mundo Nuevo, pasito a pasito, de armonía, respeto, belleza,
solidaridad, con conciencia.
Demos la bienvenida a lo nuevo, no hay vuelta atrás, ya nada es como antes, nuestras energías son diferentes. Es el renacer de una nueva vida que vamos creando paso a paso.
Más allá de nuestra mente pero
acompañando a nuestro corazón, miramos de frente, siempre caminos por descubrir se nos desvelan.
Caminante, es tiempo de sanación, conecta con el amor nutritivo de la madre Tierra, con la fuerza de tu centro inamovible, con la Fuente divina
de la que emana constantemente consuelo y paz. Miremos al Cielo. Cerremos los
ojos y permitamos a las estrellas empaparnos con su amorosa luz en la que
vibran millones de partículas que renuevan nuestro ser con cada inspiración. ¡Somos Luz!