domingo, 23 de noviembre de 2014

Amar mi cuerpo

Aprendí a amar mi cuerpo.
a aceptar sin ira sus límites
a aceptarle cada día en sus cambios
a amar su reflejo en el espejo.


Aprendí a amar mi cuerpo
cuando duele
cuando el corazón palpita acelerado
cuando está extenuado.



Aprendí a aceptarle
también a escucharle
a interrogarle
en mis proyectos integrarle.

Aprendí a escuchar las sensaciones
escondidas en sus células
voces de sentimientos ahogados
en las moléculas perdidos
al final liberados, expresados,
sanados.




Él me enseña a colaborar
a vivir en el presente
a no forzar y fluir
él me enseña a amar.


Él ha enseñado a mi mente rebelde
a no ser tan independiente,
le ha recordado que hay una unidad
en la cual el Universo basado está.





miércoles, 12 de noviembre de 2014

¡Quiero estar despierto!




Amanece
Despierto
¡Quiero estar despierto!
Abrir también los ojos de mi interior.
Amanece y con la inspiración me elevo
Alzo mi corazón y danzo con el Sol.
La música la ponen los planetas
Las estrellas, las galaxias
Su energía renovadora bebo en la danza.
El arte, la belleza
¡Siempre nutren el corazón y el alma!

martes, 11 de noviembre de 2014

Regresando al origen

Imagen de: Andreas Tille



Ahí estamos, en el mar infinito de las emociones, flotando, sintiéndonos bloqueados en un estado provocado por diversos sentimientos: enfado, miedo, rencor, rabia, pánico, cansancio emocional, ira, desesperación, inseguridad, desconfianza, abatimiento, resentimiento... Nos sentimos como un bloque de hielo, paralizados, inmóviles, flotando a la deriva tal vez...

Sin embargo, todo pasa...

Las emociones fluctúan. Pero pueden "secuestrar" mi recuerdo, recordar quién soy, de dónde vengo, adónde me dirijo.

Sin embargo, YO puedo elegir, puedo realizar un "cambio".

Ahí brilla el Sol, detrás de las nubes, en el firmamento está y seguirá estando el Sol, su Luz, su Calor. Puedo conectar con esta energía que siempre está ahí, la única con capacidad para liberarme de esta prisión rígida de hielo, puedo dejarme fundir y fluir en el mar de las emociones, diluir mis sentimientos en ese Océano que la Luz Divina mantiene con su Aliento. Puedo sentirme evaporada por la Fuerza del Corazón Divino y unirme al Corazón Amoroso que todo lo crea y sostiene. Ahí encuentro de nuevo la fuerza, la paz, la serenidad, la alegría de ser amada eternamente.